Estigma y enfermedad mental

//Estigma y enfermedad mental

Las personas con enfermedad mental grave y duradera están sometidas, además de la discapacidad derivada de su enfermedad, al prejuicio social hacia estas enfermedades que crea barreras que aumentan el aislamiento y marginación social de este colectivo de ciudadanos. Estas personas tienen que enfrentarse simultáneamente a la sintomatología de la propia enfermedad, y al estigma.

El estigma conduce a una conducta discriminatoria del resto de ciudadanos hacia las personas que padecen enfermedades mentales graves y duraderas. Estigma y discriminación limitan las oportunidades de inserción socio-laboral de estas personas y disminuyen considerablemente su autoestima. El rechazo social hacia las personas que padecen enfermedades mentales graves y duraderas está generalmente asociado a la falsa creencia de que existe una relación directa entre violencia y enfermedad mental.

No existe ningún estudio científico que vincule directamente enfermedad mental y violencia. Entre los trabajos científicos realizados buscando relacionar violencia y enfermedad mental cabe destacar el realizado por Monaghan & Applebaum (2000) para el MacArthur Risk Assessment Study que trataba de medir la prevalencia  de la  violencia entre 1.136 pacientes, hombres y mujeres, entre 18 y 40 años de edad dados de alta en un hospital psiquiátrico. Este grupo se comparó con otro grupo de referencia de 519 personas de la población general que vivía en las mismas áreas urbanas. El resultado del estudio puso de manifiesto que las personas con una enfermedad mental grave y duradera no son más violentas que las de la población general que viven en las mismas áreas urbanas.

La alta tasa de desempleo de este colectivo, superior al 85%, es más el producto de factores sociales, estigma, prejuicios y discriminación que de las consecuencias de la enfermedad mental. En un trabajo de investigación sobre el estigma y sus consecuencias sociales realizado por la Universidad Complutense y la Consejería de Familia y Asuntos Sociales entre los usuarios de los dispositivos que gestiona para personas con discapacidad producida por una enfermedad mental grave y duradera y los asistentes a programas y actividades facilitados por las asociaciones federadas en FEMASAM se encontró que la tasa de desempleo para estas personas era del 95%.

La Comunidad de Madrid a través de las Consejería de Servicios Sociales a través de la Red de atención social para personas con enfermedad mental ha puesto en marcha programas deactuación para la erradicación del estigma asociado a la enfermedad mental en la Comunidad de Madrid  y lucha contra el estigma.

2018-09-25T13:33:29+00:00 13 septiembre, 2017|Noticias|0 Comentarios

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